
Juegos para realizar al aire libre con personas mayores
¿Por qué es importante realizar actividades al aire libre para las personas mayores?
Ahora que el buen tiempo invita a pasar más tiempo fuera de casa, y siempre y cuando escojamos días en los que el calor no sea excesivo, los juegos al aire libre pueden convertirse en una herramienta idónea para que nuestro familiar mejore su condición física y mental mientras disfruta de momentos de ocio.
Como sucede también con actividades como la jardinería, este tipo de pasatiempos en el exterior promueven un estilo de vida activo y contribuyen al bienestar físico, y también emocional de la persona mayor, ya que la exposición a la luz natural y al aire libre llevan al organismo a liberar las conocidas como hormonas del bienestar -serotonina, dopaminas, endorfinas, etc.-. Esto puede ayudarles a reducir el estrés y la ansiedad de la vida diaria y a aumentar la sensación de calma y armonía.
Los juegos al aire libre aumentan también su conexión con el entorno y su vida social, ya que pueden sumarse a ellos los más pequeños de la familia, así como otras personas mayores de nuestro entorno como vecinos, amistades o familiares.
¿Qué juegos se pueden realizar con adultos mayores al aire libre?
Cuando la meteorología acompañe y, como ya mencionábamos, siempre evitando días de excesivo calor y tomando las medidas adecuadas (fotoprotección, hidratación, prendas adaptadas a la temperatura, etc.), hay muchos juegos que podemos realizar tanto con nuestros familiares mayores, como con los más pequeños. Así, y en función del estado físico de los participantes, podemos recurrir a cometas, juegos de balón, palas de playa o bádminton o la petanca, por ejemplo. Igualmente, podemos trasladar juegos de mesa al exterior, y jugar, por ejemplo, al ajedrez, al parchís o a las cartas en un parque o en la playa.
Además, a continuación, presentamos algunas propuestas alternativas de actividades lúdicas en el exterior que ofrecen diferentes grados de dificultad y que brindarán a nuestro familiar la oportunidad de disfrutar de momentos divertidos, al tiempo que ejercita distintas habilidades físicas y cognitivas:
● Circuitos de movilidad. Materiales muy fáciles de conseguir como conos de plástico -o, en su defecto, cajas de zapatos-, algunas cuerdas y un par de sillas nos ayudarán a crear un sencillo circuito que nuestro familiar deberá recorrer.
Si queremos imprimirle al juego más emoción, podemos cronometrar el tiempo que tarda cada vez en llevar a cabo el recorrido o podemos convertirlo en competición añadiendo participantes: los peques de la casa estarán encantados de demostrar a su abuelo o abuela que son más veloces que ellos.
Por supuesto, nos aseguraremos de adaptar el circuito a las posibilidades de los participantes, así como de que el terreno sea suficientemente regular y de que el itinerario no entrañe riesgo de caídas. Si fuera necesario, podemos proveer a nuestro familiar de bastones de senderismo para ayudarle a caminar con mayor seguridad y confianza.

● Bolos de jardín. Nos decantamos esta vez por los bolos, un clásico entre los juegos de exterior que hará las delicias de mayores y pequeños mientras les ayuda a mejorar destrezas físicas como la coordinación ojo-mano, el equilibro y la coordinación muscular.
Podemos hacernos con un juego de bolos en un comercio o, si nos apetece añadir un atractivo extra a la actividad, pintar con témperas de colores botellas de plástico. Después, introduciremos en ellas un poco de agua, arena, arroz o cualquier otro material que se nos ocurra para aumentar su peso y, por tanto, su estabilidad. Pero ojo, debe introducirse solamente una pequeña cantidad o, de lo contrario, derribar el bolo requerirá demasiada fuerza.
Una vez nuestro juego de bolos esté listo, deberemos colocar las diez piezas en la disposición tradicional de triángulo -tal y como se ve en la ilustración- a cierta distancia de los jugadores: si deseamos incrementar el grado de dificultad, los situaremos más lejos y, si preferimos que resulte más fácil, reduciremos la distancia. En caso de que nuestro familiar tenga problemas de movilidad o se canse con facilidad, también podremos jugar sentados en sillas.
El objetivo es derribar los diez bolos en el menor número de lanzamientos posible. Ganará quien más bolos haya derribado tras completar diez rondas.

● Tenis con churros. Este divertidísimo juego, que replica con churros un partido de tenis, invita a los mayores a trabajar en equipo y a mantenerse atentos y coordinados entre sí para responder a los toques.
Solo necesitaremos dos trozos de churros de piscina de unos cincuenta centímetros cada uno y un globo o, si sopla algo de aire, una pelota ligera que no sea muy pequeña ni demasiado pesada. El objetivo será pasarse con los churros el globo o pelota sin que estos lleguen a tocar el suelo y se contabilizará el número de pases consecutivos que la pareja de jugadores logre llevar a cabo con éxito.
Si participan dos o más parejas, pueden competir entre sí para ver cuál consigue más pases seguidos en cada peloteo.

● El escondite inglés o “carabín carabán”. Este juego de toda la vida, ideal para disfrutar en el exterior, donde no existan limitaciones de espacio, brinda a nuestro familiar la oportunidad de jugar con los más pequeños de la casa al tiempo que trabaja destrezas físicas, como la capacidad de reacción o el equilibrio, y cognitivas como la atención, al tiempo que disfruta de momentos divertidísimos.
En primer lugar, todos los participantes menos uno, que llamaremos “director”, se colocarán en fila en el lugar que elijamos para el juego, uno al lado del otro, y el director se pondrá frente a ellos de espaldas a unos diez o quince metros, idealmente contra una pared, un árbol o similar.
Ya en esta disposición, el objetivo de los jugadores que integran la fila es alcanzar la posición del director y tocar la pared o el árbol, pero con la dificultad de que solo pueden moverse mientras este último se encuentre de espaldas. Es decir, mientras no les esté mirando. Sin embargo, el director puede girarse en cualquier momento, aunque, antes de hacerlo, ha de avisar diciendo “Un, dos, tres, ¡el escondite inglés!” o bien “¡Carabín carabán, que miro ya!”, según la opción que escojamos.
Por tanto, el resto de los participantes deberá aprovechar los segundos que tarda en pronunciar esa frase para avanzar. Si, al volverse hacia ellos, el director sorprende moviéndose a unos de ellos o este pierde el equilibrio o gesticula, deberá volver a la línea de inicio. Para evitarlo, deben quedarse congelados en ese movimiento, para lo que puede ser necesario mantenerse en un precario equilibrio, no gesticular en absoluto y, en muchas ocasiones, contener la risa. Salvadas estas dificultades, ganará el primer jugador que logre llegar a la posición del director.

● Juego de pelota de playa. Con solo una pelota de playa clásica y un rotulador lograremos que la persona que cuidamos, además de pasar un rato estupendo, se ejercite y trabaje su capacidad de coordinación, memoria y comunicación.
Antes de empezar a jugar, escribiremos una pregunta en cada panel de la pelota cuya respuesta implique un esfuerzo memorístico. Por ejemplo: «¿qué comiste ayer?» o «¿a qué edad te casaste?».
Después, las personas participantes se colocarán formando un círculo y comenzarán a pasarse la pelota entre ellas. Al recogerla, cada jugador deberá responder a la pregunta escrita antes de lanzar la pelota a otro jugador, lo que debe intentar hacer a la mayor velocidad posible.
En caso de limitaciones de movilidad, este juego puede llevarse a cabo con los participantes sentados. Y, si queremos aumentar su complejidad, podemos usar dos pelotas al mismo tiempo.

Fuentes:
- “Guía de actividades conviviales. 50 juegos divertidos y creativos para mayores, familias, niños y amigos”. Ludovic Cretoni.
- Colisee. Blog. “Juegos para adultos mayores, dinámicas y sus beneficios”. Autor: Borja Torregrosa.
- Beeping. “10 Juegos físicos para ejercitar y divertir a las personas mayores”. David.
- «Ergonomía del cuidador. Los Mejores Juegos al Aire Libre para Adultos Mayores: Análisis Comparativa de Opciones Divertidas y Seguras».
- Caser Residencial. Blog. «Actividades al aire libre para adultos y sus beneficios».
