
Enfermedad de Alzheimer: qué es, cómo evoluciona y primeras señales de alerta
Autora: Dra. Alicia López de Ocáriz
directora médica de Cinfa
¿Qué es el alzhéimer y qué provoca?
El alzhéimer es la enfermedad neurodegenerativa con mayor incidencia a nivel mundial y la principal causa de demencia. En España, según datos de la Sociedad Española de Neurología (SEN), afecta ya a unas 800.000 personas y cada año se diagnostican unos 40.000 nuevos casos.
Esta dolencia, ligada al envejecimiento, genera la pérdida progresiva e irreversible de funciones cognitivas que nos permiten relacionarnos con el entorno como la memoria, el lenguaje, la atención y la orientación. También produce alteraciones en las emociones y la conducta, por lo que las personas con alzhéimer experimentan cambios en la motivación, el ánimo, el carácter y los hábitos de sueño.
“Esta enfermedad neurodegenerativa, ligada al envejecimiento, genera la pérdida progresiva e irreversible de funciones cognitivas”.
Conforme avanza la enfermedad, la persona va perdiendo autonomía y empieza a sufrir dificultades para desenvolverse con normalidad en el día a día por sí sola. Esto, además de repercutir en su bienestar, implicará en muchas ocasiones la necesidad de cuidados. Si es el caso de nuestro familiar, poseer la información adecuada acerca de qué es esta enfermedad y qué curso sigue redundará en la posibilidad de una mejor planificación futura y, por lo tanto, en una mayor calidad de vida tanto para él o ella como para todo su entorno.
¿Cuáles son las causas del alzhéimer?
Pese a que se trata de una las dolencias sobre las que más esfuerzo se está realizando en materia de investigación, en la actualidad no se conoce su causa. Lo que sí se ha demostrado es un hecho característico de esta enfermedad, que consiste en la aparición en el cerebro de depósitos de una proteína, llamada beta amiloide, derivada de un exceso en su producción y/o descenso en su eliminación.
¿Qué personas son más propensas a sufrir alzhéimer?
Aunque no se ha establecido una causa de la enfermedad, es más frecuente según va avanzando la edad y en aquellas personas con antecedentes familiares de demencia. Asimismo, factores como la hipertensión, la hipercolesterolemia, la diabetes o la enfermedad cardiovascular podrían influir en la aparición de demencia en general, y tal vez también, en particular, de la enfermedad de Alzheimer.
¿Cuáles son las etapas del alzhéimer?
El alzhéimer se va manifestando de forma progresiva y gradual, en un proceso de evolución variable, aunque en general lento, que dura entre cinco y quince años. Dependiendo de la fase en la que se encuentre nuestro familiar, variarán los síntomas y su nivel de gravedad. Aunque en cada persona los síntomas pueden ser distintos, en general, se puede apreciar la siguiente evolución:
- Inicialmente, la persona puede empezar a sufrir pérdidas de memoria -por ejemplo, olvida una cita, hacer una llamada o el nombre de algún objeto cotidiano o de una persona cercana- y tener dificultades para encontrar las palabras precisas al hablar. Incluso, pude presentar cambios bruscos de humor. Sin embargo, todavía no existe desorientación y el deterioro puede no ser evidente para el enfermo y sus familiares.
- Poco a poco, la enfermedad se va haciendo evidente y el deterioro de la persona va siendo más visible. Pueden comenzar a darse reacciones agresivas y desmesuradas, existe incapacidad para realizar tareas cotidianas como conducir o montar en autobús, ya hay mucha más desorientación y, asimismo, se dan alteraciones notables en la memoria y en el lenguaje. Normalmente, el enfermo precisa ya de atención y vigilancia durante las veinticuatro horas del día.
- En fases más avanzadas, el deterioro general es severo, ya que todas las funciones cognitivas y orgánicas se ven alteradas. La desorientación se vuelve constante y la persona no reconoce a sus seres cercanos, no recuerda sucesos pasados, aunque sean recientes, y no es capaz de hablar o moverse.
Diez señales de advertencia de la enfermedad de Alzhéimer
A la hora de identificar posibles señales del inicio de esta enfermedad, debemos tener presente que el envejecimiento implica cierto deterioro físico y mental totalmente normal, por lo que muchos despistes y olvidos no tienen por qué ser indicativos de esta enfermedad y no deben alarmarnos.
La clave es saber distinguir qué es un signo de alarma y qué no. Para lograrlo, la Confederación Española de Alzheimer y otras Demencias (CEAFA) ofrece un decálogo de las primeras señales de la enfermedad, si bien cada persona puede experimentar una o varias de estas señales en grados distintos:
- Cambios de memoria que dificultan la vida cotidiana. Una de las señales más comunes, especialmente en las etapas tempranas, es olvidar información reciente, como una cita médica o qué han comido ese día. También les puede costar recordar fechas o eventos importantes y pueden preguntar lo mismo repetidamente, aunque ya hayan recibido respuesta.
- Colocación de objetos fuera de lugar. Dejan las cosas en lugares insospechados, como las gafas en el frigo o las llaves en la basura, y no recuerdan dónde las han dejado. A veces, es posible, incluso, que acusen a los demás de robárselas.
- Dificultad para planificar o resolver problemas. Algunas personas experimentan cambios en su habilidad para desarrollar y seguir un plan o trabajar con números. Pueden tener problemas para concentrarse y les puede costar más tiempo hacer las cosas.
- Dificultad para desempeñar tareas habituales. A menudo se les hace difícil completar tareas cotidianas, como llegar a un lugar conocido, abrir la puerta de casa con la llave, realizar una llamada telefónica o utilizar los cubiertos.
- Pérdida de orientación respecto al tiempo o el lugar. Es habitual que las personas con alzhéimer olviden las fechas, estaciones y el paso del tiempo, y es posible que no sepan dónde están y cómo llegaron allí. También les puede costar comprender algo si no está en proceso en ese instante.
- Dificultad para comprender imágenes visuales. Algunas personas pueden manifestar dificultad para leer, juzgar distancias y determinar colores o contrastes, por ejemplo.
- Problemas con el uso de palabras al hablar o escribir. Pueden tener problemas a la hora de recordar el nombre de objetos usuales o al seguir una conversación, y es frecuente que repitan lo mismo varias veces o se interrumpan sin terminar las frases.
- Disminución o falta del buen juicio. Pueden experimentar cambios en el juicio o en la toma de decisiones. Por ejemplo, pueden comenzar a adquirir productos por teléfono sin mesura, o dejar de prestar atención al aseo personal.
- Pérdida de iniciativa y motivación en las actividades sociales. Es habitual que pierdan interés por realizar actividades que antes disfrutaban, como practicar ejercicio, leer el periódico o realizar pasatiempos.
- Cambios bruscos en el humor o la personalidad. Las personas con alzhéimer pueden mostrar cambios repentinos de humor sin razón aparente, mostrándose de pronto confundidas, temerosas o ansiosas, aunque esta forma de ser no sea propia de ellas. También se pueden enojar fácilmente en lugares donde se encuentran fuera de su ambiente.
Si observamos en nuestro familiar una o varias de estas señales, es conveniente que consultemos a su médico para descartar otras causas y confirmar o no el diagnóstico.
Fuentes:
- Confederación Española de Alzheimer y Otras Demencias (CEAFA). Nota de prensa. “Diez avisos para detectar el Alzheimer”.
- Sociedad Española de Neurología (SEN). Nota de prensa. “Cada año se producen 7 millones de nuevos casos de Alzheimer en el mundo”.
- Alzheimers.gov. Instituto Nacional sobre el Envejecimiento (NIA), parte de los Institutos Nacionales de la Salud de EEUU. “¿Qué es la enfermedad de Alzheimer?”
- Fundación Pasqual Maragall. “Tratamiento para el Alzheimer: panorama actual y avances médicos”.
- Fundación Alzheimer España.
- AFAN: Asociación de Familiares de Enfermos de Alzheimer de Navarra.
- Sanitas. “Beta amiloide: qué es y cómo se relaciona con el alzhéimer”. Miryam Piqueras Bravo. Directora de Gobierno Clínico de Sanitas Mayores. Doctora en Medicina Familiar y Comunitaria.
- Laboratorios Cinfa. Cinfasalud. Alzheimer. Autor: Doctor Julio Maset, médico de Cinfa.
