Traslado de la cama a la silla de ruedas, paso a paso
Autora: Dra. Alicia López de Ocáriz
directora médica de Cinfa
Cuando cuidamos de una persona con discapacidad o movilidad reducida, a menudo, nos vemos en la situación de tener que trasladarla de la cama a la silla, una labor en apariencia sencilla, pero que es importante llevar a cabo correctamente para garantizar tanto su seguridad e integridad física como la nuestra, a fin de evitar dolores lumbares o diversos problemas articulares. Siguiendo estos pasos, lograremos simplificar esta tarea que, con el tiempo, aprenderemos a realizar con agilidad y soltura.
Cómo pasar de la cama a la silla, en siete pasos
1. En primer lugar, tenemos que asegurarnos de que las ruedas de la silla estén bloqueadas para evitar que se mueva durante la operación. Si todavía existiera riesgo de que esto sucediera, necesitaríamos que una tercera persona sujetase la silla por el respaldo. También hemos de retirar cualquier elemento de la silla -reposabrazos o reposapiés, por ejemplo- que pueda obstaculizar la maniobra.

2. Si la cama está muy alta y es regulable, la bajaremos un poco. Si no fuera posible, podemos colocar junto a ella un escalón firme, siempre asegurándonos de que su superficie sea lo suficientemente amplia como para que la persona a la que ayudamos no corra el peligro de caerse.

3. La ayudaremos a sentarse en el borde de la cama y a ponerse la bata y las zapatillas, que deben quedar ajustadas de manera que no se caigan o salgan durante la transferencia (es recomendable que las zapatillas sean cerradas por la parte del talón). En el caso de que la persona con dependencia no pueda llevar a cabo por sí misma los movimientos necesarios para sentarse al borde de la cama, seguiremos los pasos que explicamos en el contenido al respecto.

4. Colocaremos la silla de ruedas de manera que quede paralela a la cama y mirando hacia los pies de esta (con el respaldo en el lado de la cabecera). En ese momento, nos aseguraremos de situar el pie que tengamos más próximo a la silla por delante del otro.

5. Le pediremos que ponga sus manos sobre nuestros hombros y, mientras la sujetamos por la cintura, la ayudaremos a que se impulse con las piernas para levantarse. Para evitar lesiones o sobrecargas, es muy importante que, mientras la estamos ayudando a incorporarse, usemos los músculos de las piernas y de las caderas en lugar de hacer excesiva fuerza con brazos o espalda.

6. Cuando la persona cuidada haya posado los pies sobre el suelo, también es crucial que, con nuestro tobillo más avanzado, sujetemos el suyo, para evitar que se le doble de manera involuntaria y puede caerse.

7. Por último, giraremos y la ayudaremos a que rote al mismo tiempo para que quede situada frente a la silla de ruedas, de espaldas a esta. En ese momento, flexionaremos nuestras rodillas para que pueda descender y tomar asiento.

Fuentes:
- Cruz Roja Española. «Guía básica para personas cuidadoras». Madrid.
- Generalitat Valenciana. Servicio de Prevención de Riesgos Laborales. Fichas Informativas / Recomendaciones. «Técnicas de movilización manual correcta de pacientes para distintos tipos de traslado, de la cama a la silla».

