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¿Qué se entiende por agilidad mental?


Como sabemos, con la edad, tan importante es mantener un buen estado de forma física como una mente despierta y ágil. Y tener agilidad mental significa, sencillamente, poder ejecutar de manera rápida y eficaz las tareas de índole intelectual como son la memoria, la atención, el lenguaje, el cálculo o la orientación.

“Tener agilidad mental implica poder ejecutar tareas relacionadas con la memoria, la atención, el lenguaje, el cálculo o la orientación”.

¿Cómo afecta la edad a la agilidad mental?


Hacerse mayor no implica necesariamente perder la memoria u otras capacidades, pero sí es cierto que nuestro cerebro sufre ciertos cambios con el envejecimiento; por ejemplo, la toma de decisiones o la ejecución de ciertas tareas necesitan más tiempo, la tolerancia al estrés es peor, etc.

La buena noticia es que podemos ayudar a la persona a la que acompañamos a ralentizar estos cambios y a evitar o posponer el deterioro cognitivo animándola a mantenerse activa mentalmente, simplemente con integrar en su día a día distintos hábitos como los siguientes.

¿Cómo se trabaja la agilidad mental en adultos mayores?


Conversaciones en torno al calendario

En primer lugar, colgaremos en un lugar bien visible un calendario que le permita ver con claridad la fecha en la que estamos: el día, la semana, el mes y el año.

Cada mañana, le pediremos que lo mire y trate de memorizar la fecha. Si es necesario, podemos tachar cada día que pase para evitar confusiones. Después, analizaremos conjuntamente la época que estamos atravesando para orientarle acerca de en qué momento del año se encuentra. Por ejemplo, podemos comentar el clima típico de la estación, los eventos familiares que pueda haber en esas fechas, los días festivos, etc.

Lectura de la prensa diaria

Necesitaremos hacernos con un periódico del día para que la persona cuidada pueda leer las noticias que más le interesen con detenimiento. Si es necesario y disponemos de tiempo, también podemos leérselas en voz alta. Si las prefiere leer por sí misma, pero tiene problemas de visión, podemos buscarle una lupa que aumente el tamaño de las letras.

En caso de dificultad o siguiendo las inclinaciones personales, también es posible escuchar las noticias en la radio o verlas en la televisión. Esto la ayudará a mantener y satisfacer sus inquietudes sobre la actualidad, a poder opinar y participar más activamente en las conversaciones y, en definitiva, a estar al día y mantenerse conectada con su entorno.

Llevar a cabo ejercicios de agilidad mental

Para empezar, en las últimas páginas de los periódicos, encontraremos algunos pasatiempos que pueden servir a la persona a nuestro cargo como desafíos para ejercitar la mente: sopas de letras, crucigramas, búsqueda de diferencias, etc. Resolverlos a diario puede ser muy efectivo y siempre pueden descartarse los que le resulten demasiado complejos.

También existen juegos de mesa como el tangram o los puzles que pueden garantizarnos, además del trabajo de las destrezas mentales, la agilidad manual. Asimismo, nos permitirán pasar un buen rato junto a la persona que cuidamos.

Por último, existe la posibilidad de proporcionarle fichas de ejercicios para que pueda trabajar y agudizar de manera más organizada las capacidades intelectuales que hemos mencionado al comienzo.

Y si la situación lo permite, también puede resultar muy útil y a la vez muy gratificante para la persona que cuidamos implicarle en alguna de las siguientes actividades:

  • Pedirle que nos explique algo en lo que tenga experiencia, por ejemplo, cómo realizar una receta de cocina, cómo cuidar las plantas o qué ruta de paseo elegir en una determinada zona que conozca bien. El hecho de aportarnos desde su punto de vista y ese esfuerzo de explicación siempre será un estímulo para la persona y, al mismo tiempo, podremos disfrutar juntos de ese tiempo.
  • Solicitarle ayuda con alguna tarea en la que pueda colaborar y que pueda dar pie a conversar al respecto, como puede ser ordenar fotos familiares.
  • Ayudarle a aprender algo nuevo. El aprendizaje nos ayuda a mantener la mente ágil, por lo que buscar algún aspecto que le genere curiosidad y trabajarlo juntos, enseñarle a manejar alguna función o aplicación nueva en el móvil o compartir un nuevo juego pueden ser también actividades interesantes.

Fuentes:

  • Cruz Roja Española. «Cuaderno de ejercicios físicos y actividades de agilidad mental para personas mayores». Cruz Roja Española en Zaragoza. Departamento de Intervención Social, Programa de personas mayores.
  • Canal de Youtube de GeriArte
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