
Nueve manualidades para hacer en casa con personas mayores
¿Cuál es el objetivo de las manualidades en adultos mayores?
Trabajar las habilidades motoras, estimular la mente y entrenar capacidades cognitivas como la concentración y la atención, pero también mejorar la autoestima, fomentar la creatividad, mantener la conexión con el entorno y, sobre todo, pasarlo bien: los beneficios de las manualidades para la persona que cuidamos son innumerables y también una manera idónea de compartir con ella momentos de convivencia, ocio y entretenimiento. Al igual que indicábamos en los contenidos de juegos clásicos o juegos con papel y boli, además, nos brindan la oportunidad de involucrar también a los más pequeños de la casa.
¿Qué manualidades se pueden hacer con adultos mayores?
Aunque las posibilidades son infinitas, algunas de las actividades que podemos realizar con nuestras propias manos son las siguientes:
Hacer un collage de forma creativa
Se trata de todo un clásico en el mundo de las manualidades que estimula la coordinación mano-ojo y requiere muy poco material: unas tijeras -preferiblemente de punta roma-, pegamento de barra, papeles de colores y revistas viejas, a los que podemos sumar, si queremos, fotos personales, pegatinas, cintas de colores u otros adornos.
Una vez nos hayamos pertrechado, solo tenemos que recortar figuras y formas de las revistas e ir combinándolas y pegándolas sobre una hoja de papel o cartulina. Podemos dar rienda suelta a la creatividad e improvisar nuestra pequeña obra de arte de estilo abstracto o, si queremos aumentar la dificultad de la actividad, elegir de antemano qué tipo de escena queremos crear -por ejemplo, un paisaje o un personaje-.

Modelar con arcilla o plastilina
Crear figuras con las manos contribuye a mantenerlas más fuertes y a mejorar la destreza manual, además de permitirnos disfrutar del tacto de materiales como la plastilina, la arcilla o la pasta de papel. Todos se pueden adquirir ya preparados en los comercios físicos y online y son totalmente seguros.
También con este tipo de manualidad podemos improvisar formas abstractas o plantearnos retos como crear una taza, un animal o una figura humana. Jugar con las texturas resulta también muy fácil en estos casos, utilizando telas, coladores o incluso un tenedor para superponer distintas tramas o realizar pequeñas tramas o líneas en las piezas. En caso de usar cerámica, arcilla o pasta de papel, podemos, además, colorearlas en una segunda sesión de trabajo, una vez se hayan secado.

Colorear mandalas
Para disfrutar de esta manualidad, solamente necesitamos unas cuantas plantillas -cuyo nivel de dificultad podemos elegir- y material para colorear: lápices, rotuladores o, si queremos plantearnos mayores retos, aquellas que requieran el uso de pincel, como acuarelas o témperas.
Esta actividad está basada en una tradición milenaria india y, de hecho, la palabra “mandala” significa “círculo o rueda en su forma perfecta” y representa el mapa del cosmos. Colorearlos puede ayudar a trabajar la concentración y la atención, pero también la paciencia y, sobre todo, la consciencia.
Para llevar a cabo esta actividad, que puede prolongarse a lo largo de varias sesiones, primero descargaremos e imprimiremos la ficha y elegiremos las plantillas que más nos gusten. Luego, solo hemos de colorear con los tonos que elijamos los diferentes espacios geométricos del mandala de fuera hacia dentro o de dentro hacia fuera. Al acabar, podemos invitar a nuestro familiar a contemplar su obra y a que comparta qué emociones o sensaciones le inspira.
Si el concepto de mandala resultara poco familiar a la persona que cuidamos, podemos cambiar las plantillas por otras de ramos o jarrones de flores, paisajes o cualquier motivo que le resulte interesante. Cuando acabemos, pueden servirnos incluso para decorar las estancias de casa.

Diseñar pulseras y collares con cuentas
Ensartar cuentas es un ejercicio muy entretenido y creativo, idóneo para trabajar la motricidad fina. Nos permite, además, diseñar nuestros propios collares y pulseras, que podremos lucir después.
Dependiendo del grado de dificultad y del resultado que busquemos, podemos elegir entre diversos juegos infantiles de cuentas existentes en el mercado, que pueden resultar idóneos también en estos casos, o bien optar por cuentas más finas que nos permitirán trabajar abalorios y piezas de diseño.
Si la persona que cuidamos tiene demencia o deterioro cognitivo, trataremos de que las cuentas no sean muy pequeñas para facilitar la actividad y también podemos sustituir el hilo por cordones. Además, en estos casos, deberemos prestar atención para evitar que se lleve las cuentas a la boca.

Crear un árbol genealógico rápido y sencillo
Para esta manualidad, idónea para entrenar la memoria, necesitaremos una cartulina o papel, tijeras, pegamento de barra, lápices o rotuladores de colores y fotografías, tanto de la persona que cuidamos como de sus familiares. Intentaremos que estas sean del mismo tamaño -por ejemplo, fotos tipo carnet-.
Para que resulte más bonito, podemos recortar en forma de círculo cada una de las imágenes, que luego ordenaremos y pegaremos sobre la cartulina guiándonos por el parentesco. En la parte central, pondremos las fotografías de la persona protagonista y su cónyuge, si lo tuviera, y, a partir de estas, en la parte inferior, sucesivamente, las de hijos, nietos o bisnietos; en el mismo nivel, las de hermanos y hermanas, y en la parte superior, las de su padre y madre, tíos, abuelos, etc. Después, las uniremos entre sí con líneas.
La realización de esta actividad nos proporciona una excusa perfecta para que la persona que cuidamos nos hable de sus familiares, rememore anécdotas de su niñez y juventud y comparta sus emociones.

Arte con papel higiénico: creación de mariposas con rollos de papel
Este material tan cotidiano y asequible nos brinda la posibilidad de desarrollar nuestras habilidades artísticas elaborando mariposas, lo que permitirá a nuestro familiar trabajar la motricidad fina. Necesitaremos, además de los rollos de cartón, rotuladores o pinturas, tijeras, pegamento, celo, un cordel y papeles de colores.
En primer lugar, debemos colorear del tono que elijamos para nuestra mariposa un rollo de papel higiénico y, una vez terminemos, lo aplastaremos para aplanarlo. A continuación, lo recortaremos en cuatro tiras -pueden ser más si preferimos que las alas tengan menos anchura, pero solo necesitaremos cuatro-.
Una vez obtengamos las cuatro tiras, las doblaremos y pegaremos las puntas de las cuatro alas entre sí para formar las alas. Si hiciera falta, podemos reforzar la unión con celo.
Ahora, dibujaremos en uno de los papeles de colores el cuerpo de la mariposa, que luego recortaremos y pegaremos en la zona central, sobre las alas. Repetiremos la operación con las antenas, que podremos rizar ligeramente y colocaremos en la zona superior, ¡y ya tendremos nuestra mariposa!
Si lo deseamos, podemos atarla con un cordel y colgarla en algún punto elevado de la casa -en una lámpara o en la esquina de una estantería, por ejemplo- para que dé la sensación de que vuela.

Decorar y pintar piedras
La próxima vez que paseemos por en la playa o junto a un río, nos acordaremos de llevarnos a casa algunas piedras para poder realizar esta entretenida actividad. Deben ser lo más planas y lisas posible, con el fin de poder pintar sobre ellas.
Además de las piedras, necesitaremos un lapicero, témperas o pintura acrílica, barniz y pinceles que no tengan mucho grosor, ya que las superficies sobre las que pintaremos serán pequeñas. También los rotuladores permanentes pueden servirnos en caso de no disponer de pintura en casa.
Una vez hayamos seleccionado la piedra que deseamos decorar, la lavaremos y secaremos bien para que no queden en ella rastros de tierra o suciedad. Después, con el lápiz, trazaremos sobre ella el dibujo con que queremos adornarla.
Ahora ha llegado por fin el momento de pintar la piedra con los colores que elijamos. Para ello, nuestro familiar deberá extremar su atención y desarrollar su creatividad y destrezas manuales.
Cuando hayamos acabado, esperaremos a que se seque bien y le añadiremos una segunda capa de pintura. Cuando esta se haya secado también, solo nos queda barnizar nuestra obra para que se conserve mejor con el paso del tiempo.

Origami o papiroflexia con forma de perro
Este arte japonés consiste en plegar papel, para elaborar figuras en tres dimensiones. Algunas de las más clásicas son los barcos o aviones, pero pueden crearse mucha otras como, por ejemplo, la figura con forma de perro que vamos a elaborar a continuación. Con esta actividad, además de pasar un rato muy entretenido, la persona que cuidamos desarrollará la coordinación mano-ojo, la motricidad fina y su capacidad de concentración.
Para llevar a cabo este origami, solo necesitamos un papel cuadrado del color del que deseemos que sea el pelaje del animal y un rotulador negro. A continuación, seguiremos los siguientes pasos, tal y como se indica en la ilustración:
- Doblaremos el papel por la mitad juntando dos puntas.
- Plegaremos por la mitad el triángulo resultante, pero solo con la intención de marcar la línea divisoria, así que volveremos a abrirlo.
- Ahora doblaremos las dos puntas horizontales superiores para formar las orejas.
- Para obtener el hocico, doblaremos la punta inferior hacia arriba.
- Pintaremos los ojos y la punta del hocico y ya tendremos nuestro perrito.
Una vez hayamos seleccionado la piedra que deseamos decorar, la lavaremos y secaremos bien para que no queden en ella rastros de tierra o suciedad. Después, con el lápiz, trazaremos sobre ella el dibujo con que queremos adornarla.
Puede que la figura no salga perfecta a la primera, por lo que puede ser necesario repetir esta manualidad varias veces, lo que, a su vez, animará a nuestro familiar a ser constante para lograr su objetivo.

Scrapbooking: decorar álbumes de fotos
La decoración y personalización de álbumes de fotos es una preciosa manualidad que nos permite rememorar y preservar recuerdos, al tiempo que nuestro familiar da rienda suelta a su creatividad, aumenta su destreza manual y trabaja su capacidad de atención.
Necesitaremos un álbum de fotos en blanco del tamaño que queramos -aunque cuanto más grande mejor-, una barra de pegamento, tijeras y los elementos decorativos que queramos poner en él: fotografías personales o familiares, postales, lazos, cuerdas, pegatinas, recortes de revistas, papeles de colores, antiguas entradas a espectáculos que nos gustaron o que tengan un significado especial…
Como vemos, las posibilidades son infinitas. Incluso podemos animar a nuestro familiar a salir de paseo y recoger elementos de la naturaleza como flores u hojas.
Una vez hayamos recopilado nuestro pequeño tesoro de materiales, solo nos queda tomar el pegamento y las tijeras y empezar a decorar las páginas del álbum.

Fuentes:
- Residencia San José. El mandala como terapia de estimulación cognitiva en personas mayores.
- Grupo Reifs. Residencia de personas mayores Grupo Reifs Cazalilla. Manualidades con arcilla en nuestra residencia de Cazalilla.
- Instituto Geriátrico Valenciano. Manualidades para Personas Mayores Alzheimer en Residencias.
- Fundesplai. Blog. “22 manualidades con rollos de papel”.
- Fundesplai. Blog. “Cómo decorar piedras: consejos fáciles”.
- Felizvita. Cuideo. “Manualidades para personas mayores para mejorar sus habilidades”.
- Sapos y Princesas. “Origami: 5 Figuras de animales para iniciarse”.
- Camins centro de Psicología. “El poder del origami”. Sheila Expósito Miralles
