Cuidado de los pies en personas mayores
Autora: Dra. Alicia López de Ocáriz
directora médica de Cinfa
¿Cómo cambian los pies con la edad?
Nuestros pies están compuestos por nada menos que veintiséis huesos, treinta y tres articulaciones, diecinueve músculos y más de cien tendones y ligamentos. Constituyen, además, la base de muchas de nuestras actividades cotidianas, por lo que están sometidos a grandes esfuerzos y son una de las partes del cuerpo que más pueden resentirse con factores como la edad.
Con el paso de los años, las articulaciones y las protecciones naturales del cuerpo como la almohadilla plantar se debilitan y pueden surgir problemas como la metatarsalgia o dolencias como los callos o los juanetes, las rozaduras y ampollas -que, además, pueden dar lugar a infecciones- y la sequedad cutánea.
“Con el paso de los años, las articulaciones y las protecciones naturales del cuerpo como la almohadilla plantar se debilitan”.
¿Cómo debe ser el cuidado de los pies en la tercera edad?
Para prevenir o aliviar los posibles dolores, podemos aconsejar a la persona que cuidamos a que realice sencillos ejercicios en casa o, si así lo necesita, ayudarle a llevarlos a cabo, pero también es crucial asegurar una buena salud podológica siguiendo recomendaciones como las siguientes en su higiene y cuidado diario.
¿Cómo debe mantenerse la higiene personal de los pies?
- Aseo diario. Diariamente, lavaremos bien los tobillos, las plantas, las uñas y los espacios entre los dedos de los pies. Luego, los secaremos bien para eliminar el exceso de humedad y los restos de jabón, ya que, de lo contrario, estos podrían favorecer la proliferación de hongos y bacterias. Por este mismo motivo, nos aseguraremos de que los pies quedan bien secos antes de colocar el calzado.
- Hidratación de la piel de los pies. Una correcta hidratación es otra de las claves para unos pies sanos. Con este fin, es recomendable aplicar una loción hidratante después del lavado y secado. Insistiremos, sobre todo, en los talones, la zona del pie que más se reseca y en la que pueden aparecer grietas. Si es posible, realizaremos un breve masaje por todo el pie cuando apliquemos la crema.
- Cortar las uñas. También hemos de evitar que las uñas crezcan en exceso, para lo que las cortaremos siempre que haga falta. Debemos hacerlo con forma recta/cuadrada para evitar que se encarnen o produzcan problemas al crecer. Si tenemos dudas acerca de cómo hacerlo, podemos contratar un servicio profesional de podología.
- Calcetines adecuados. Intentaremos utilizar solamente calcetines de materiales naturales como el algodón, ya que los de fibras sintéticas no permiten que el pie transpire adecuadamente. También haremos lo posible por evitar calcetines con costuras muy marcadas, ya que podrían ejercer presión o roces sobre la piel, que se vuelve más delicada con la edad.
- Atención al calzado. El calzado también debe ser cómodo, flexible, transpirable y de anchura adecuada a los pies. Preferiblemente, debe contar con una planta acolchada y, si no la tuviera, siempre podemos recurrir a plantillas o a una almohadilla plantar sintética para evitar la sobrecarga de los pies.
- Ejercicios de fuerza y flexibilidad. Como comentábamos, es muy beneficioso realizar ejercicios con regularidad para prevenir dolencias o aliviar el dolor de las ya existentes, ya que permiten mantener los músculos, articulaciones y tendones de los pies activos. Por ejemplo, podemos recomendar a la persona a la que cuidamos que realice los que figuran en el tema “Diez ejercicios para prevenir y aliviar el dolor de pies”, o ayudarle a llevarlos a cabo si lo necesitara.
- Prevenir infecciones. En espacios públicos como piscinas, nos aseguraremos de usar chanclas o escarpines para evitar las infecciones por hongos o verrugas. Por el mismo motivo, es recomendable que las herramientas que usemos para cortar las uñas sean de uso personal o, en todo caso, estén siempre limpias y no se compartan con personas con infecciones.
- Asesoramiento profesional. En caso de dolores, podemos pedir cita en una consulta de podología. También podemos consultar en la farmacia acerca de soluciones como almohadillas plantares, protectores antifricción, dediles y separadores para callos, taloneras, etc.
Fuentes:
- Laboratorios Cinfa. Cinfasalud. Cuidado de los pies. Autor: Eduardo González, experto científico de Cinfa.
- Asociación Española de Medicina y Cirugía del Pie.
- Centro podológico Unidad Integral del Pie.

