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Como se explica en el tema “Consejos para mejorar la circulación de las piernas”, la edad es uno de los principales factores que influyen en la aparición de la insuficiencia venosa crónica, una patología que impide que el riego sanguíneo retorne adecuadamente de las venas al corazón. También influyen otros factores relevantes como los genéticos, los embarazos, el sobrepeso, la vida sedentaria y la falta de ejercicio, así como las actividades laborales en las que haya que permanecer mucho tiempo de pie.


En consecuencia, la sangre acaba acumulándose en las piernas y aparecen síntomas como varices, cansancio, dolor, hinchazón y sensación de pesadez. Además, la piel se enrojece y reseca e, incluso, pueden llegar a formarse úlceras.


Para mejorar la circulación en las piernas, se pueden practicar actividades como nadar, pasear, andar en bicicleta o incluso bailar. 

Y, en los casos en los que la persona que cuidamos sufra limitaciones en la movilidad, existen sencillas rutinas de ejercicios específicas para aliviar o prevenir la insuficiencia crónica venosa, que nuestro familiar puede practicar en casa. Su médico puede informarnos sobre los más adecuados en cada caso o, en su defecto, puede llevar a cabo -con nuestra ayuda si fuera necesario- la siguiente tabla de ejercicios: 



I. Ejercicios para realizar sentado/a:

1. Tras sentarse en una silla con los dos pies apoyados en el suelo, se deben separar y juntar ambas puntas sucesivamente. 

2. A continuación, se han de balancear con suavidad los pies, de los dedos a los talones. 

3. Por último, deben elevarse los talones dejando los pies apoyados sobre la punta. Este ejercicio se llevará a cabo 20 veces.

II. Ejercicios para realizar de pie:

1. La persona debe ponerse de puntillas y regresar luego a la posición inicial. 

2. Posteriormente, caminará sobre los talones.

3. Por último, caminará de puntillas.

III. Ejercicios para realizar tumbado/a (no indicados para personas de edad avanzada o con limitaciones de movilidad):


1. Con las piernas levantadas y extendidas, se han de flexionar y extender los dedos de los dos pies de manera alternada. 

2. En la misma posición, se girarán las piernas en movimiento rotatorio alternando ambos sentidos. Se repetirá 10 veces.

3. A continuación, deben levantarse y flexionarse de manera alterna cada una de las piernas.

4. Para finalizar la tabla, se extenderán las piernas y luego se separarán y juntarán en 10 ocasiones.

En función de la situación de cada persona, se puede modular el número de repeticiones de forma que le suponga un pequeño esfuerzo, pero sin forzar. Hay que recordar que es mejor hacer los ejercicios con pocas repeticiones que no hacerlos.


Fuentes:

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