Maniobra de Heimlich en atragantamientos: cómo actuar
¿Cómo evitar el atragantamiento en adultos?
En las personas mayores, los atragantamientos pueden verse incrementados, sobre todo en caso de problemas neurológicos o si tienen problemas de deglución. Para evitarlos, deberemos asegurarnos de que mastican bien los alimentos, sobre todo los trozos de carne, cortándolos en trozos pequeños y, hasta donde sea posible, tratar de que coman conscientemente y sin excesivas distracciones, de manera especial si llevan prótesis dental. Además, en caso de disfagia, será importante seguir consejos de alimentación específicos.
Extremaremos las precauciones con ciertos alimentos como legumbres, palomitas de maíz, migas de pan, huesos de frutas, aceitunas, espinas de pescado, frutos secos, salchichas, zanahoria cruda, uvas, queso… También hay que prestar especial atención al hábito de sujetar e introducir objetos en la boca, como palillos, capuchones de bolígrafos, etc.
¿Qué hacer en caso de atragantamiento de un adulto?
Si, mientras la persona a la que cuidamos está comiendo o bebiendo, comienza a toser, tiene dificultad para respirar, se lleva las manos al cuello o es incapaz de hablar, podría estar sufriendo un atragantamiento. En este caso, reaccionar con celeridad puede ser clave para salvarle la vida.
Si el atragantamiento es leve, bastará con que le pidamos que tosa, ya que la tos genera presiones altas y sostenidas en la vía aérea, lo que puede ayudar a expulsar el cuerpo extraño que haya podido quedar atascado en ella.
En caso de que la obstrucción sea completa -lo sabremos porque la persona no tose ni habla- y no penetre nada de aire en su vía respiratoria, es crucial realizar inmediatamente la maniobra de Heimlich siguiendo los siguientes pasos.
¿Cómo se realiza la maniobra de Heimlich?
1. Tras informar a la persona de que vamos a intentar ayudarla, nos situaremos a su lado, ligeramente por detrás. En este momento, le propinaremos cinco golpes en la zona de la espalda que queda entre los omóplatos.

2. A continuación, inclinaremos a la persona hacia delante y la rodearemos con nuestros brazos a la altura del abdomen. Cerraremos en puño una de las manos y lo colocaremos, con el pulgar hacia adentro, en la zona entre el ombligo y la parte inferior del esternón.

3. Ahora, asiremos nuestro propio puño con la otra mano y presionaremos fuerte y rápidamente hacia adentro y hacia arriba del abdomen de la persona.

4. Alternaremos cinco golpes en la espalda con cinco compresiones abdominales hasta que consigamos que la persona expulse el objeto.
En el caso de personas muy obesas, las compresiones serán solo torácicas, en el centro del pecho.

Si la persona no lograra expulsar el objeto y perdiera el conocimiento, la colocaremos cuidadosamente sobre el suelo o sobre una superficie plana y dura, llamaremos al 112 para solicitar ayuda médica de emergencia e iniciaremos la reanimación cardiopulmonar (RCP). Durante este proceso, continuaremos revisando la boca de la víctima por si el cuerpo extraño saliese. Solo si este se hace visible, introduciremos los dedos para extraerlo con sumo cuidado para no introducirlo más; nunca lo haremos a ciegas.
Fuentes:
- Laboratorios Cinfa. Cinfasalud. Atragantamiento. Artículo realizado por el Colegio de Enfermería de Navarra.
- European Resucitation Council, Recomendaciones 2015.
- http://www.enfermeria24horas.es/primeros-auxilios
- Consejo Sanitario. Osakidetza
- www.enfervalencia.org
- www. elabcquesalvavidas.org

