Fragilidad y sarcopenia: lo que necesitas saber
Autoras: Dra. Irene Criado Martín y Dra. Chenhui Chen
especialistas en geriatría
¿Qué son la fragilidad y la sarcopenia?
La fragilidad es un estado de mayor vulnerabilidad ante cualquier evento que ocurra (enfermedad o situación adversa), y que aparece con mayor frecuencia en personas mayores. No se trata de una enfermedad en sí misma, sino de una condición que aumenta el riesgo de discapacidad y de eventos negativos de salud.
La sarcopenia es una enfermedad del músculo, caracterizada por la pérdida progresiva de fuerza y masa muscular. También está asociada muy frecuentemente al envejecimiento, pero es un proceso que comienza en edades más tempranas, sobre todo si existe sedentarismo o enfermedades crónicas. En los casos más avanzados, tiene impacto negativo en la movilidad y la independencia.
Ambos conceptos están estrechamente relacionados: la sarcopenia es uno de los principales factores que favorecen la aparición de la fragilidad.
¿Cómo afectan a la salud la fragilidad y la sarcopenia?
Tanto la fragilidad como la sarcopenia se asocian con:
- Mayor riesgo de caídas y fracturas.
- Mayor probabilidad de ingresos hospitalarios y estancias hospitalarias y complicaciones médicas.
- Dificultad para realizar actividades de la vida diaria.
- Pérdida de movilidad y autonomía y mayor necesidad de cuidados.
- Menor calidad de vida y mayor mortalidad.
Detectarlas a tiempo es clave para poder intervenir antes de que aparezcan las consecuencias más graves. Ambas son reversibles y se pueden tratar, de forma que todo lo que hagamos para evitarlas o retrasar su aparición en una persona mayor, será beneficioso tanto para ella, porque favorecerá un envejecimiento saludable, como para la persona cuidadora, porque retrasará la necesidad de muchos cuidados y la dependencia.
¿Cómo puedo identificarlas?
Las personas con riesgo de fragilidad y sarcopenia son las personas mayores, personas sedentarias o con vida muy inactiva, aquellas con malnutrición o baja ingesta de proteínas, con enfermedades crónicas, que requieren de múltiples medicamentos, o aquellas que han pasado mucho tiempo en cama.
La valoración geriátrica integral es el método más completo para detectar tanto fragilidad como sarcopenia, y es realizada por profesionales de geriatría. No obstante, existen algunos datos concretos y escalas sencillas que nos pueden ayudar a sospecharlas:
- Velocidad de la marcha. Se mide pidiendo a la persona que camine 4 metros a su paso habitual. Se cronometra el tiempo y se divide la distancia entre los segundos empleados. Por ejemplo, si una persona tarda 8 segundos en recorrer esos 4 metros, el índice sería de 0,5 (4:8). Si el resultado es inferior a 0,8 metros por segundo, es un signo de alerta.
- Criterios de Fried: si la respuesta es “sí” a 2 o más de las siguientes cinco preguntas, se aconseja consultarlo en su centro de atención primaria para valorar realizar otras pruebas más específicas.
- ¿Le cuesta levantarse de la silla sin usar las manos?
- ¿Realiza escasa actividad en su día a día?
- ¿Camina más despacio de lo esperado?
- ¿Ha perdido peso de manera involuntaria en el último año?
- ¿Se siente cansado o agotado con frecuencia?
Consejos para prevenir y tratar la fragilidad y la sarcopenia
- Ejercicio físico regular. Es la estrategia más eficaz. Lo ideal son programas multicomponente que combinen fuerza, resistencia, equilibrio y flexibilidad
- Alimentación adecuada. Asegurar un aporte suficiente de proteínas (carne, pescado, huevos, legumbres, lácteos, frutos secos) y vitamina D y calcio. Garantizar, igualmente, un buen nivel de hidratación. Se recomienda consultar siempre con su médico antes de empezar a tomar suplementación.
- Revisión de la medicación. Ajustar los tratamientos a cada momento de la vida, evitando fármacos innecesarios o perjudiciales.
- Estimulación cognitiva y social. Mantener una vida activa, participar en actividades grupales y cuidar la salud mental también ayudan a prevenir la fragilidad.
- Mantener un buen descanso nocturno.
- Revisiones médicas periódicas. La detección precoz de la fragilidad y la sarcopenia permite intervenir antes de que aparezca la dependencia.

