Cuidados en casos de pérdida auditiva
Autoras: Dra. Chenhui Chen y Dra. Irene Criado Martín
Geriatras
¿Por qué con la edad se pierde capacidad de oír?
La pérdida de la audición relacionada con la edad, también llamada presbiacusia, sucede de forma gradual a medida que la persona envejece, especialmente a partir de los 65 años. Según la Sociedad Española de Geriatría y Gerontología, una de cada cinco personas que sobrepasa esta edad padece presbiacusia, cifra que se prevé que irá en aumento debido al constante incremento de la esperanza de vida de la población.
¿Cómo afecta la pérdida de audición a los adultos mayores?
La pérdida auditiva es un problema muy frecuente y con gran impacto en la calidad de vida de las personas mayores. Puede hacer que la persona se aísle del resto y de todo lo que ocurre a su alrededor, haciendo así que sea más fácil que empeore su situación cognitiva, física y social. Hay varias cosas que podemos hacer para apoyar y cuidar a la persona que tiene pérdida auditiva.
Consejos en caso de pérdida auditiva en mayores
- Revisar de forma periódica la audición y los audífonos (si los tiene). Tanto si la pérdida auditiva es conocida como si no lo es, es importante revisar de forma periódica la audición, para actuar lo antes posible. Una vez conocida, debemos revisar la audición periódicamente. Los audífonos, debemos revisarlos también, comprobando su limpieza y mantenimiento. De la misma manera, es importante revisar la presencia de tapones de cerumen en los oídos, ya que éstos pueden empeorar la audición. No se recomienda el uso de bastoncillos, ya que pueden empujar el tampón e incluso dañar el tímpano. La aplicación de sustancias para ablandar los tapones (como aceite), solo se recomienda en caso de ser indicada por personal sanitario.
- Técnicas no verbales. Cuando nos dirigimos a una persona con problemas de audición, es importante hablar claro y despacio y, siempre que sea posible, de frente, para que nos pueda ver bien y con adecuada iluminación. Si la persona no nos ha entendido, la repetición y la reformulación pueden ayudar. Tendremos que evitar cubrirnos la boca cuando hablemos, y podremos usar el lenguaje no verbal (gestos) para apoyar nuestro mensaje. Es fundamental que no haya mucho ruido de fondo que pueda dificultar la comunicación. También debemos evitar varias conversaciones a la vez o cambios bruscos de tema de conversación.
- Adaptación del entorno. Se pueden usar altavoces o auriculares para oír mejor la televisión o la radio. Para diferentes avisos, como llamadas de teléfono o incluso peligros, podemos usar alertas visuales o vibratorias (luces, relojes inteligentes con vibración, etc.).
- Tecnología accesible. Muchos teléfonos y dispositivos electrónicos tienen una sección de accesibilidad, donde podremos encontrar ayudas para diferentes déficits. En el caso de pérdida de audición, podrán habilitarse subtítulos, conexión para otros dispositivos como auriculares o los avisos con flashes o vibración.
- Apoyo en la escritura. Usar notas o pizarras para comunicarse puede ayudar a la persona que tiene problemas más graves de audición. Algunas tarjetas con mensajes sencillos pueden resultar útiles también en la comunicación del día a día.
- Proteger contra mayores pérdidas de audición. Es recomendable hacer una revisión de todos los factores que contribuyen a la pérdida de audición (exposición a ruidos fuertes, fármacos) e intentar evitarlos.
- Fomentar actividades y explorar el impacto de la pérdida de audición. Buscaremos actividades que disfrute e intentaremos que la pérdida auditiva no le haga disfrutar menos de ellas. Por ejemplo, si le gusta ir a tomar algo con sus amigos, sería recomendable buscar momentos del día en los que no haya tanta gente o identificar locales en los que el ruido de fondo sea menor. También es importante preguntar e indagar sobre las repercusiones que esta pérdida auditiva está teniendo para la persona, para afrontarlas lo antes posible.
En los momentos en los que queremos ayudar, siempre es mejor ofrecer la ayuda antes que imponerla.
Fuentes:

